La manera en que se comporta el ser humano, me parece algo sumamente interesante. Cada experiencia vivida, te enseña que cada quien tiene algo guardado que lo hace ser como es. Si alguien es siempre enojado y encarado, es posible que en su vida haya sido enseñado a ser así o alguna circunstancia adversa lo obligó a ser así; pero si alguien es sonriente y amable con todos, no es necesariamente porque todo en su vida haya sido color rosa, sin embargo ha aprendido que los demás no tienen la culpa de lo que le sucede o le ha sucedido, y que simplemente hay que ser positivo aunque la situación no sea la mejor. La vida para nadie es fácil, eso es claro. Aún la realeza, con todas las riquezas que tiene en sus manos, no es verdaderamente feliz. La felicidad no se encuentra allí, en las cosas materiales, la felicidad está en tu interior, sólo tú puedes hacer de tu día el mejor de todos o simplemente dejarte llevar por aquello que quiso dañarte el rato. La llave de la felicidad está e...
Es cierto que nuestra actitud puede cambiar las situaciones, para bien o para mal. Pero, también es cierto, que depende no sólo de ti, si no también de la otra parte. Sí, así es... ¿A qué me refiero con ésto? Bien, te lo explicaré; puedes tener la mejor actitud hacia las cosas, y hacia las personas, y tolerar hasta más no poder. Pero, somos seres humanos, y llega un momento adonde te das cuenta de que no sólo eres tú, si no que, también tiene mucho que ver ¿qué pasa con la otra parte? ¿Qué es la 'otra parte'? La 'otra parte', es lo que has sobre llevado una y otra vez, pero, no colabora contigo. Ajá, sí, no colabora. Porque tú estás dando lo mejor, pero, no se está valorando. Por lo tanto, te cansas, y te vas... Y, cuando ya no estás, entonces, se dan cuenta de que no hay nadie que lo haga mejor que tú. Punto final.- -Aplica para todo- Alicia Triviño -Todos los derechos reservados.-