Querido Dios:
Adónde más iré, si no es a ti. En quién me refugiaré, si no es en ti. Eres mi roca fuerte, mi fortaleza y quién sostiene mi mano y me dice dulcemente: "no temas, que Yo estoy y estaré siempre contigo".
No hay nada, ni nadie que se compare a ti; eres inigualable, Dios. Recibe siempre y por siempre, toda la Gloria y la Alabanza, todo el Honor y la Adoración.
Perdona mis errores, soy humano y en ocasiones puedo fallar como tal. Pero, por favor, enséñame a hacer tu voluntad y a entender que todo lo que permites en mi vida, es con un propósito.
Dame la humildad para escuchar tu voz y entender cuál es el camino correcto. No permitas que desfallezca durante la carrera, y ayúdame a llegar a la meta con tu mano poderosa respaldándome.
Enséñame a perdonar, y a entender el maravilloso poder que tiene el pedir perdón.
Escribe mi Nombre en el libro de la vida y no te olvides de mí, nunca. Por favor, mi Dios.
Te doy gracias por inclinar tu oído y escuchar mi oración. Sé que estás aquí, puedo sentir tu presencia en mí.
Confío en ti, hoy y siempre.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Gracias, Señor.
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Alicia Triviño
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