Escuchar... es tan importante, pero que difícil se nos hace a veces...
El arte de escuchar es conversar sin estar pensando en lo que voy a decir en cuanto termine de hablar la otra persona; es saber que debo de dar un espacio al otro para que se exprese, sin interrumpir la conversación o "atropellar" con mis ideas las ideas del otro.
Cuando aprendemos a escuchar, logramos darle prioridad a lo que realmente hace que una conversación sea exquisita, placentera y eternamente atractiva. De igual manera aplica para esos momentos en cualquier tipo de relación, donde se da algún malentendido y queremos saber qué sucedió o el por qué de esa circunstancia y la única forma de saberlo, es permitiendo que la otra persona hable y dé sus puntos de vista, entonces es allí donde comprenderemos y aclararemos muchas cosas de manera afable y sin llegar a una discusión, para dar paso a una conversación eficaz.
Escuchar es: silenciar nuestra boca pero también nuestros pensamientos, para evitar juzgar o señalar y sólo centrar la atención necesaria en la conversación, mostrando siempre interés en todo momento por lo que esa persona nos está diciendo.
Escuchar es, cuando dejamos de hacer lo que estamos haciendo, para proceder a que mi atención sea totalmente dirigida a esa persona.
Siempre es necesario escuchar lo que tiene que decir el otro y no señalar antes de saber qué sucedió en realidad o que lo hizo comportarse de un modo distinto al habitual; acostumbrarnos a preguntar e indagar antes de sacar una conclusión, que quizá no sea la adecuada porque nos dejamos llevar por las apariencias.
Escuchar es el secreto, es el arte que nos permite mantener siempre la mejor comunicación en cualquier tipo de relación; bien sea laboral, sentimental o simplemente de amistad.
Escuchar permite que perduren nuestras relaciones y por ende, permitirá una comunicación siempre positiva ante cualquier situación de nuestra vida.
Aprendamos el lindo arte de escuchar.
Alicia Triviño
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